Vibradores y arneses, juguetes sexuales preferidos de las lesbianas

Fotografía encargado de un sex shop, venta artículos para mujeres, vibradores, pelis, arnés doble

¿Qué juguetes sexuales se venden más?, ¿cuánto vale un vibrador?, ¿cómo se limpia?, ¿todavía nos da vergüenza entrar en un Sex Shop?… De todo eso y más hablamos en este artículo  y para ello contamos con la colaboración de un especialista.

 

Queremos conocer los entresijos del mundo de los Sex Shop  y visitamos “SEX PLANET”, un establecimiento situado en pleno centro de Sabadell (Barcelona). Es una tienda no muy grande, con cabinas individuales para el visionado de películas porno y un pequeño cine X. Hablamos con José Mármol, encargado del establecimiento desde hace 11 años. Empezó en la tienda por hacerle el favor a un amigo que trabajaba allí y necesitaba ayuda. Y se quedó. Le gusta el sexo y le gusta su trabajo.

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José Mármol, de Sex Planet. © Acróbata Photo

Esenciales: ¿Por qué la mayoría de dependientes de Sex Shop son hombres?

José: Es muy difícil tener a una mujer detrás del mostrador. Una vez tuvimos a una chica y hubo que despedirla porque los hombres se la “comían”. Era muy mona, los hombres pensaban que por estar trabajando aquí era una fresca e iban a por ella, sobretodo los clientes asiduos a las cabinas.. En realidad, si veis a alguna mujer trabajando en un Sex Shop es porque hay un dependiente al lado. En las tiendas eróticas es diferente, porque no tienen cabinas, ni artículos fuertes, ni películas y porque no entran casi hombres.

¿Qué tipo de clientela frecuenta tu establecimiento?

No hay un prototipo determinado, el público es muy heterogéneo, entran parejas, chicas solas, gays, parejas de lesbianas, de todo.  En realidad, aquí entra gente muy normal. Pensamos que los clientes de Sex Shop han de ser todos raros o “salidos”, pero no es así por regla general. Mi novia, sin ir más lejos, se asustó cuando le dije que trabajaba en esto. Ahora, algunas tardes me acompaña en la tienda.

¿Todavía hay reticencias a la hora de entrar en un Sex Shop?

Cada vez menos. Yo tengo dos accesos, uno por la calle principal y otro por la parte de atrás. Antes, muchos  clientes utilizaban la puerta trasera, pero ahora ya no tanto. La gente entra con total naturalidad, sobretodo los jóvenes. A algunas personas mayores le da un poco más de vergüenza, en especial a las mujeres, pero luego ven que no hay motivo para preocuparse y se relajan.

¿Qué artículos tienen más éxito?

Vendemos muchos lubricantes, vibradores y películas porno. Las películas básicamente las compran los hombres, sobretodo gente madura que no tiene internet en casa. Las mujeres se decantan por los vibradores. Tenemos de muchos precios, desde 20 € hasta 200 €, pero los que tienen más salida son los más baratos.

También se venden bastantes bolas chinas, sobretodo porque las recomienda el ginecólogo para las pérdidas de orina  o para mujeres  que acaban de parir. Pero luego no las usan como deben. Se las ponen una vez y las dejan y así no hacen el efecto deseado.  Es un músculo que hay que ejercitar.

¿Qué tipo de vibrador prefieren las mujeres?

Casi todas las mujeres son clitorianas y triunfan los que tienen estimulador de clítoris. También se venden las balitas pequeñas. Pero cada mujer es un mundo. Si llevan tiempo utilizando juguetes los quieren cada vez más potentes.

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Arnés ( me quedo con la chica.. 😉 ) © Acróbata Photo

¿Y las lesbianas, tienen alguna preferencia especial?

Aparte de los vibradores, las lesbianas me suelen pedir arneses, esa especie de cinturón con un pene incorporado. Normalmente prefieren un pene de mediano, los grandes no les gustan. Tengo modelos con doble pene, para satisfacer a las dos chicas a la vez, y otros con un solo miembro. Pero los arneses no sólo son para el sexo entre mujeres. También los hay con un pene pequeño, propio para la zona anal. Se los ponen mujeres para penetrar al hombre.

Para limpiarlos ¿qué aconsejas?

Simplemente agua fría y jabón, antes y después de utilizarlo. Es conveniente usar un poco de lubricante para facilitar la penetración, siempre va mejor. Pero si es para estimular el clítoris, no hace falta. Los lubricantes es mejor que sean de base de agua. También hay lubricantes de base de silicona pero yo no los recomiendo, porque la mayoría de vibradores ya son de silicona y no es recomendable que el lubricante contenga también ese mismo material.

¿Cuál es el artículo más raro que has vendido?

Una vez me pidieron un brazo de silicona, que se usa para introducirlo en el ano o en la vagina, y yo pensaba, ¿para qué querrá un brazo si ya tiene uno?. También me han pedido conos anales gigantes, lo que se denominan Flux y vendo unos penes que son tan grandes como los de un caballo. No sé quién puede meterse eso, creo que es imposible. Otro artículo raro que tengo en la tienda es un culo de silicona que vale 400 €. Hace unos años los vendía, pero ahora con la crisis no hay manera.

También tenemos bombas para el pene. Lo que hacen es succionar y crear un vacío, de ésta manera llega más sangre al miembro. Lo usan hombres operados de próstata que tienen problemas de erección. De sado no traigo mucho porque en España hay muy poca demanda, pero hay artículos rarísimos en ese campo.

¿Te han devuelto alguna vez un artículo usado?

Me pasa a veces cuando las chicas se llevan un pene demasiado grande. Mira que les digo “cuidado con el tamaño, que no te lo cambio”,  pero no me hacen caso. ¡Es que a veces se llevan unas cosas que no veas! Al día siguiente vienen diciendo que es demasiado grande y te montan el pollo, y te dicen: “si no está usado, de verdad…”. Yo puedo cambiar algún juguete que no funcione bien, pero hay cosas que no se pueden devolver porque no sé qué han hecho con ellas.

¿Qué época del año se vende más?

Se vende bastante para la fiesta de Reyes y San Valentín. La verdad es que la Navidad te arregla el año, se vende el doble. Febrero y marzo son  flojos y luego de cara a la primavera se remonta. Normalmente los días más buenos de la semana  son los viernes y sábados.

¿Cuánto suelen gastarse de media los clientes?

Antes de la crisis la gente gastaba mucho más, pero ahora no. El gasto medio son uns 30 €, lo que vale un vibrador y un lubricante. A parte de la crisis, hay mucha competencia en el sector, sobretodo por la venta a través de  Internet, y hemos tenido que bajar precios. Es la manera de sobrevivir. Muchos Sex Shop han tenido que cerrar, pero nosotros vamos aguantando.

En tus años de experiencia, ¿te atreverías a decir cómo somos respecto al sexo?

Creo que somos muy aburridos, tanto los hombres como las mujeres, principalmente si nos comparamos con otros países. Aquí es todo “sota, caballo y rey”,  la mayoría no salen de la felación, besos y meter.  Somos personas de costumbres, hacer cosas nuevas en la cama nos da miedo. Y luego pasa lo que pasa, que nos aburrimos. Ayer, por ejemplo, me vino una mujer que se ha separado hace tres meses después de 15 años de matrimonio. Me decía que con su marido no había hecho casi nada en la cama y que ahora quería disfrutar. Y se llevó un vibrador.

Los productos que me compra la gente también dicen mucho de su manera de ser en la cama, son muy clásicos. Por ejemplo, esposas, vendo unas 2 al mes. La gente me dice que con la película 50 sombras de Grey habré vendido muchas esposas, y la verdad es que no.

¿Te sientes a veces como un consejero sexual?

Pues sí. Hay chicos jóvenes con problemas de erección que vienen y me lo cuentan. Y hombres de 50 o  60 años operados de próstata que me piden consejo. Los años me han dado experiencia y  les hablo con toda naturalidad.

Con éste trabajo te das cuenta de que todavía nos queda mucho por aprender en relación al sexo. En Alemania, por ejemplo, organizan un salón erótico cada dos o 3 meses, y se llena. Aquí, una vez al año. Estamos 10 años más atrás respecto a Alemania. Es el país con más producción de películas porno y donde existen más empresas  vinculadas al sector del sexo.

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El “lado oscuro” de la tienda. © Acróbata Photo

Seguramente debes tener muchas anécdotas que contar

Por mi experiencia, cuando ves entrar a la tienda 4 ó 5 chicas juntas, ponte a temblar. O te avergüenzan a ti, o les tienes que llamar la atención porque abren las cajas y cogen penes para hacerse fotos… aunque sean mayores, tiembla. Te van a comprar poco, pero te la van a liar.

Tengo un cine pequeño donde entra alguna pareja y también pasan cosas. La semana pasada había una pareja comprando y otra en el cine que había entrado hace poco… pues se oían desde fuera los cachetes en el culo, y eso que tengo la música siempre puesta. Los de fuera me preguntaron si era habitual y les dije que no, pero que a veces pasa. Alguna vez también me han preguntado si entraba yo también en el cine con ellos, pero yo me hago el tonto y ya está.

Una ultima pregunta: “¿Por que las puertas tienen cristales difuminados y no permiten ver lo que hay dentro?”

Eso es por normativa, nos obligan a ello. Tampoco podemos poner en el escaparate artículos con formas fálicas muy evidentes. En otras ciudades europeas  no pasa. Sobretodo es por los niños. Estas tiendas llaman la atención y tengo jaleos con ellos porque no pueden entrar. Me pasa a menudo a la hora de salida de los colegios. Te empiezan a insultar, te abren la puerta, a mi incluso me han tirado huevos y latas de refrescos.

 

Por si os interesa, SEX PLANET está en la Avenida Francesc Macià,  62, de Sabadell. Abre de lunes a sábado, de 12 del mediodía a 9 de la noche. Allí encontrareis a José, un chico amable, simpático y muy bien informado.